VIAJE A MARRUECOS


Texto y fotos: © Tony Peral.

Playa de Essaouira.

Halcón de Eleonora.

Mezquita.

Gaviotas patiamarillas.

Cobra negra.

Subasta de pescado.

Hola amigos, he estado de nuevo en el país de las sensaciones, mi país vecino, el de la otra orilla: MARRUECOS.

En sólo hora y media puedes volar de Alicante a Marrakech y si consigues un vuelo como el mío de 25 € ida y vuelta no hay excusa para no escaparse aunque sea un fin de semana.
He estado varias veces. Una de ellas pajareando por el Atlas y Sáhara 8 días. Realmente és un país muy cómodo de visitar. Lo recomiendo como muy buen destino para todo amante de la pureza, las sensaciones, y como no, de las aves.
Ésta vez me bajé para sólo 3 días en una visita relámpago, pero muy bien aprovechada. Fui en plan turista total: en Marrakech disfruté de toda su oferta turística envuelta en el kaos que la caracteriza y en Essaouira encontré el relax que necesitaba para equilibrar la balanza.

Aunque no iba a "pajarear", por deformación pasional me iba fijando en culaquier bicho emplumado: vencejos dorsiblancos en la ciudad y escribanos saharianos en los jardines. Pero no fué hasta que llegué a Essaouira que encontré una sorpresa maravillosa.  Paseando por la playa paré junto a un pequeño río que desemboca allí mismo. Mientras observaba como pescaba  una garceta un proyectil me sobrevoló. Joder eso ha sido un halcón ???!!! Ahí viene otro !!!  Y otro !!! Otro más !!!!!  Uf casi me da algo. Saque la cámara y me dispuse a disfrutar del espectáculo. Ya no me moví de allí. Estuve desde las 11:00 h de la mañana hasta las 6:00 h de la tarde. Era como un documental largo, pero en vivo:

Una colonia de 40 Halcones de Eleonora tiene establecido su cuartel general en un islote fortificado frente a mí en la misma bahía de Essaouira. Venían a la costa a cazar constantemente, y no pasaban más de dos minutos sin que uno, dos y hasta cuatro juntos me pasaran volando a no  más de 20 metros. Los había en sus diferentes fases de plumaje.

Vaughan (1961) ha estudiado muy bien ésta colonia de  Essaouira. Allí la época de la reproducción coincide en el tiempo en que los migradores otoñales, igual que sucede en las islas Baleares, viajan hacia el Sur buscando sus zonas de invernada en África. Así los jóvenes halcones que nacen a partir de la mitad de agosto y vuelan en la última semana de septiembre y primeros días de octubre, son alimentados por los adultos casi exclusivamente con los pequeños migrantes. En los exámenes de restos de presas hallados en las colonias se ha podido comprobar que el 99% de ellos correspondían a especies migradoras y el resto a residentes. Normalmente el Halcón de Eleonora mata más pájaros de los que necesita y forma con ellos auténticas «despensas» cerca de los nidos tan pronto como nacen sus pollos. Algunos de los pájaros apresados no llegan a ser siquiera tocados y se pudren allí. Otros son decapitados y parcialmente desplumados. En general sólo las partes traseras, la cola y las patas, son las que quedan abandonadas en las «despensas», que suelen estar en una pequeña oquedad de las rocas o bajo un arbusto que crece en el acantilado. La forma de colocarlas allí es muy curiosa y siempre están con la cola y patas hacia afuera y muy geométricamente ordenadas como si de una exposición se tratara. También se pueden encontrar restos de presas en otros lugares de la colonia ya no tan bien ordenados como en aquellas «despensas». Esta masiva captura de pájaros han supuesto para los ornitólogos una considerable ayuda en el descubrimiento de las rutas de pequeños migrantes que antes no se conocían con seguridad. El examen de los restos de presas efectuados en Essaouira determinó una sorprendente cantidad de buscarlas pintojas Locustella naevia con lo que parece quedar aclarado que este pequeño pájaro realiza su migración otoñal, pasando desde el sudoeste de la Península Ibérica hasta el noroeste africano y siguiendo la costa oeste de este Continente.

 

 

 

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