|
||
|
|
LA LAGUNA DE GALLOCANTA Texto y fotos: © Miguel Ángel García.
Se sitúa en la provincia de Zaragoza , en el límite provincial con Teruel y Guadalajara y se trata de una laguna interior que recibe los aportes endorreicos de una cuenca de 54.000 Has. La extensión de la laguna fluctúa en función de la climatología y permanece anegada tan solo en un 10-15% de su superficie, aunque los depósitos salinos que se acumulan en su fondo nos hacen pensar que tiene agua en su práctica extensión. La laguna propiamente dicha se extiende sobre unas 1.400 Has. configurando más o menos un rectángulo de 7’5 kms. de largo sin llegar a los 2.5 kms. de ancho. Se accede por la A-23, la Autovía Mudéjar, pasando por Valencia capital en unas 4 horas de coche.. Hay que salir de la autovía en Calamocha y de ahí dirección Tornos-Bello y Laguna de Gallocanta. A unos 20 kms. de Calamocha, tras atravesar el pueblo de Tornos, se llega al pueblo de Gallocanta. Allí está el alojamiento más recomendable es el Albergue Allucant (www.allucant.org ) con todos los servicios necesarios a buen precio y con todo tipo de información de las lagunas y su flora y fauna , especialmente aves. En el pueblo, aparte de una tienda, la pequeña oficina de turismo y alguna casa rural , no hay mucho más. (En la zona hay otros alojamientos que se pueden consultar en www.campodedaroca.com y www.turismojiloca.com) Es el lugar de invernada (y paso en migración hacia el sur en Noviembre-Diciembre y al norte Enero-Febrero) de miles de Grullas (Grus grus). La semana del 22 de noviembre de 2009 se contabilizaron 22.700 ejemplares. Sin duda números espectaculares que convierten en espectacular los momentos de entrada y salida a la laguna de los diferentes bandos que se conforman. En la carretera de Tornos a Bello se encuentra el Centro de Interpretación del Parque. Se está construyendo uno nuevo con cristaleras dirigidas a la laguna a la entrada del mismo pueblo de Gallocanta. Al amanecer, todavía sin prácticamente luz para las fotos, y bastante frío, comienzan a abandonar la laguna los bandos. Con sus formaciones en ’’V’’ y con los miles de graznidos que resuenan en la quietud de la mañana, se observan por doquier, aunque existen varias localizaciones como las del Observatorio de la Ermita y el de los Ojos. También desde las zonas exteriores del Centro de Visitantes del Parque y desde el pueblo de Las Cuerlas, se pueden observar sin problemas los bandos entrado y saliendo. Uno de los mejores sitios (y uno de los menos visitados) son los mismos caminos que se quedan a mitad de camino entre el pueblo de Gallocanta y los observatorios de la Ermita y de los Ojos, junto a las acequias y canales que llegan desde los campos de alrededor. Estos lugares están en lo que sería el lado norte de la laguna y las grullas lo utilizan de carril de salida y entrada. Al atardecer el espectáculo comienza cuando prácticamente ya no hay luz y cae la noche sobre la laguna. Cuando ya ha caído la noche es muy bonito acercarse hasta los bordes permitidos por los caminos para, ya en total silencio, escuchar el estruendo de los miles de animales ya en el dormidero. Durante el día es muy fácil observar los bandos sobre los campos de alrededor de la laguna, tanto dentro como fuera de los límites del Parque Natural. Tanto posados como en vuelo, echando a volar y aterrizando con su grandes y largas patas a modo de tren de aterrizaje. Es llamativo contemplar a los ejemplares juveniles, ya con la envergadura de los padres pero con las cabezas con plumaje marrón y los picos más oscuros. La aproximación a los mismos debe hacerse con la mayor calma posible, tanto como para no molestarlas como para que no se espanten. Además de las Grullas comunes se pueden observar bandos de Ganso Común y numerosas anátidas (Anade Real, Silbón, Cuchara, Pato Colorado, etc.) aunque la observación la mayoría de las veces no es cercana. Es habitual el vuelo de ejemplares de Garza Real, Aguilucho Lagunero, Cenizo, Milano Real, Elanio Azul y por supuesto Cernícalo Vulgar y Buitre Leonado. En los campos son fáciles de ver los bandos de Ortegas. Hay también Alcaraván, Gangas, Sisones y Avutardas, pero éstos últimos más complicados de ver al ser más huidizas. Zorros y jabalíes son los mamíferos más fácilmente observables. |
|